Corredores novatos

Corredores novatos

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Runners. Por doquier. A todas horas corren por todas partes. Cada día más, cada día más popular, cada día mayores distancias, pero también cada día más neófitos. Llegar a los cuarenta y desear hacer algo que nunca hiciste y ¿Que mejor que correr una marathon? Se empieza tarde, se empieza mal, con una técnica lamentable. Muchos no corren, se desplazan rápidamente agitando las piernas, balanceando cuerpos como peonzas, pisando plano, cargando talones y espalda.

 

Allí estamos algunos, en el mundo de rehabilitar el cuerpo de un amigo, ponerlo a tono, darle una funcionalidad que desapareció con los años de molicie, inactividad y mala alimentación. Sobrepeso y mala técnica para correr implica demasiados riesgos, demasiadas sobrecargas, y es que correr para los que tienen aún la fortuna de trabajar implica malas horas, normalmente nocturnas o casi, y allí andamos tarde, rehabilitándonos hasta que nos encontramos cargados, con dolores no se sabe donde ni porqué.

 

El grupo que nos pasó no corría igual, dice mi amigo. Claro, es que llevan cuatro años. Salen en grupo hoy a esta hora por “hacer algo”. Fruslerías; unos 8 kilometritos de nada y a casa. Nosotros haremos 3 y medio a tramos y daremos gracias. Posiblemente nos sobrepasen al volver. Ligeros, delgados y con movimiento de piernas justo, largo, potente y seguro. Bajo consumo y adaptación…también ellos sufrieron por sus errores. Hoy le toca a mi amigo. Sobrepeso, mala técnica en la carrera (¿Como podemos llevar tanto tiempo sin correr que hasta la forma de hacerlo se nos olvide siendo como es algo tan natural?), al final el dolor se hará insoportable antes incluso de llegar a casa. Será después de la ducha cuando venga lo peor. El caro sofá hecho a prueba de hiperactivos, capaz de dejar catatónico a un cocainómano venido de una rave, no será suficiente para atenuar la inmensa incomodidad que sufrirá. Le esperará una noche de dolor, mala postura, poco dormir y posiblemente automedicación. La mañana vendrá cargada de tareas físicas donde los lumbares deberían estar al 100% pero no lo están. Duelen. Duelen por balancear el cuerpo innecesariamente mientras se corre con exceso de peso e impactando con el talón. Es de noche ya y ¿no hay fisioterapeutas a mano? No, no los hay. O sí pero no se como conseguirlos. Un fisioterapeuta que te visite a casa y te vuelva a poner a tono puede ser algo más que un capricho. Puede irte el trabajo del día siguiente en ello. Cuantos novatos y no tanto, a ciertas horas hemos pensado alguna vez “Mi vida por un buen masaje”? Pues ahí estamos.


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